El Más Reciente Reporte Sobre la Libertad de la Religión Demuestra Que Después de la Primavera Árabe no ha Habido Progreso en el Medio Oriente y África del Norte, y que el Antisemitismo Aumenta, Dice Ros-Lehtinen

May 23, 2013

(WASHINGTON) – La Congresista Ileana Ros-Lehtinen (R-FL), Presidenta del Subcomité del Medio Oriente y África del Norte, hizo hoy la siguiente declaración referente a la publicación del Reporte Sobre la Libertad de la Religión del 2012 del Departamento de Estado. Dice Ros-Lehtinen:

“El más reciente  Reporte del Departamento de Estado del 2012  Sobre la Libertad Religiosa demuestra tendencias muy preocupantes en las regiones del Medio Oriente y África del Norte. Probablemente la tendencia más preocupante en este reporte es el marcado aumento del antisemitismo, no solamente en las regiones del Medio Oriente y África del Norte, sino también por todo el mundo. La negación y glorificación del Holocausto no solamente son condonadas, sino que también se han convertido en práctica común por funcionarios, líderes religiosos, y la prensa en estos países, particularmente en Egipto e Irán.

“Desafortunadamente, este reporte no es ninguna sorpresa. Como hemos visto por la discriminación contra varias minorías religiosas en esa región, en particular contra judíos y cristianos. En Egipto, Morsi y su Hermandad Musulmana se dirigen sistemáticamente contra las minorías religiosas, en particular los cristianos coptos, y recitan repetidamente oraciones por la destrucción de los judíos y sus aliados, mientras Ahmadinejad y el régimen iraní continúan negando el hecho de que el Holocausto ocurrió y acusan a los ‘sionistas’ por todos los males del mundo.

“Arabia Saudita es un país de ‘Especial Preocupación’ porque el gobierno ahí continúa sus políticas y prácticas discriminatorias contra los judíos, los cristianos, y los chiítas, además de cualquier minoría religiosa, y no ha habido progreso sustantivo para la libertad de la religión en el Medio Oriente y África del Norte, ni después de la Primavera Árabe.

“Continúo instando a la Administración a implementar las sanciones adecuadas contra países que continúan con violaciones graves contra los derechos y las libertades de sus pueblos, y también a reevaluar nuestra asistencia a estos países, para usar nuestro dinero para promover reformas verdaderas.”